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Por tu salud

Organizar la nevera no es solo cuestión de etiquetas o apps. Pero ayudan

Limpiar, ordenar y organizar son pasos previos importantes, aunque dispongamos de notas o apps para gestionar nuestra nevera.

Mantener el orden en la nevera no solo evitará que almacenemos en ella alimentos caducados o con moho, sino también ayudará a evitar el despilfarro de alimentos. Así que vale la pena tener en cuenta que podemos utilizar una simple lista, poner etiquetas o utilizar modernas aplicaciones. Con independencia de qué método se elija, el primer paso es limpiar y ordenar nuestra nevera.

Limpieza, paso previo

Si nuestra nevera no está ordenada, lo primero que debemos hacer es vaciarla y limpiarla. Con este fin usaremos agua tibia y jabón e higienizaremos todo su interior: estanterías, paredes y puertas. Una vez hecho esto, procederemos a organizarla.

Orden

Conviene que dispongamos de recipientes transparentes (mejor recipientes de plástico que de cristal, ya que estos últimos pueden romperse), que sean de varios tamaños, con tapas y apilables. Mientras la ordenamos, tiraremos a la basura cualquier resto de comida que esté deteriorado o caducado. Si las frutas y hortalizas llevan mucho tiempo en el cajón o tienen moho, también las tiraremos.

Ordenaremos los alimentos en función de la zona en la que deben estar ubicados:

  • Puerta. Al ser la zona menos fría de la nevera, ubicaremos en ella las bebidas, las mantequillas o margarinas, mermeladas u otros alimentos envasados.
  • Parte superior. El frío tiende a bajar, así que la parte superior es menos fría que la inferior. Por tanto, almacenaremos en ella alimentos que requieren menos refrigeración, como los huevos o los alimentos envasados.
  • Zona media. La temperatura en esta zona oscila entre 4ºC y 5ºC. En ella ubicaremos los alimentos en cuya etiqueta leamos “Una vez abierto, consérvese en frío”. Ejemplos de dichos alimentos son los lácteos (Ej.: yogur) y embutidos, como el jamón.
  • Zona baja. Es la zona más fría, así que se reserva para aquellos alimentos que precisan ser conservados temperaturas más bajas como el pescado o la carne. Debemos mantenerlos cerrados, en envases con tapa, o envolverlos. Sus jugos no deben derramarse con el fin de evitar contaminaciones cruzadas.
  • Cajones. Los reservamos para las frutas y verduras. No las guardaremos dentro de bolsas, porque ello las humedecería y fomentaría su deterioro.
  • Sobras. Designaremos un estante, cajón o recipiente para las sobras. Es importante que el recipiente sea transparente, lo que nos ayudará a recordar su presencia en nuestra nevera.

Debemos intentar que los alimentos estén separados unos de otros, para que circule el aire.

Conocer cuánto tiempo conserva los alimentos la nevera

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, junto con la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria, detallan estos límites en relación a la duración óptima de conservación de los alimentos en la nevera:

  • 1 día: pescado fresco y carne picada
  • 2 a 3 días: carne cocida, pescado cocido y carne cruda
  • 3 a 4 días: leche pasteurizada o leche esterilizada, previamente abierta, verduras cocidas y postres caseros.
  • 4 a 5 días: verdura cruda y conservas abiertas
  • Hasta 5 días: Platos cocinados
  • 2-3 semanas: Huevos

Organización

En los alimentos que tengan fecha de caducidad, seguiremos lo detallado en la etiqueta. Ahora que ya tenemos el orden instaurado en nuestra nevera y sabemos las fechas de duración óptima, podemos utilizar -para ayudarnos a evitar perder alimentos por culpa de su deterioro- estrategias como etiquetas, o bien anotarlo en una hoja aparte, utilizar una hoja de Excel del ordenador…o también modernas y cómodas aplicaciones para móvil (las famosas apps), como “My Fridge” o “Expire”. Son sistemas que nos recuerdan qué tenemos dentro de la nevera y cuáles son las fechas de caducidad de cada uno de los alimentos que hay en ella.

Cuando vayamos a ir de compras, solo tendremos que revisar nuestras notas, hojas o apps, deshacernos de la comida que ya no es apta para el consumo y ubicar los nuevos alimentos en el sitio adecuado.