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Por tu salud

Fruta madura: cómo aprovecharla de la mejor manera

La fruta aporta sobre todo fibra, vitaminas y minerales.

La fruta es un alimento esencial en nuestra alimentación, ya que es un alimento rico en agua, fibra dietética y vitaminas y minerales. Por eso los expertos recomiendan que nuestra ingesta de fruta debería ser de al menos 2 a 3 piezas al día. Además, el contenido en fibra de nuestra dieta ha disminuido considerablemente en los últimos años; de manera que aumentar la ingesta de frutas y frutos secos, verduras, legumbres y cereales integrales contribuye a mejorar el equilibrio nutricional de nuestra dieta. Aunque tradicionalmente se ha conocido a la fruta como un alimento rico en azúcares, lo cierto es que su contenido calórico es muy bajo (60-100 Kcal por pieza o ración).

La fruta es habitualmente consumida en su forma fresca, de postre. De esta manera se favorece al máximo el aprovechamiento de sus vitaminas y minerales. No obstante, si la fruta está madura, existen múltiples posibilidades para aprovecharla.

  • Zumos y batidos de fruta. Son una excelente opción para el desayuno, merienda o incluso el postre. Podemos preparar zumos frescos con frutas como la naranja o zumos de frutas como la pera, manzana, melón, sandía… con una licuadora. Si nos gustan los lácteos, podemos además añadir leche, yogures o incluso otros alimentos como la bebida de soja, para darle un sabor más suave al batido.
  • Macedonias. Esta es una opción menos estacional que la anterior y muy sencilla de elaborar. La macedonia de frutas se hace a partir de trocear la fruta muy pequeñita y seleccionar mezclas de frutas ácidas y más dulces para realzar sabores. Incluso podemos añadir también frutos secos y/o zumo de fruta. Si entre los comensales hay niños pequeños conviene no echar frutos secos con el fin de evitar problemas relacionados con el atragantamiento.
  • Almíbares. Otra de las opciones para aprovechar la fruta madura es utilizarla para preparar almíbares. Melocotón, pera, higos o piña suelen ser las frutas más utilizadas en estas preparaciones. El almíbar puede realizarse con azúcar, o con algún edulcorante que soporte temperaturas elevadas si no queremos un aporte extra de calorías en la dieta. Algunas frutas realzan mucho su sabor con almíbares de vinos; tal es el caso de las peras o los higos.
  • Compotas y mermeladas. Con la fruta madura podemos también preparar compotas y mermeladas, que pueden servir para acompañar el pan, o incluso para aderezar platos de carne o pescado. Otra opción es acompañar guisos o incluso la carne o pescado a la plancha con alguna fruta al horno o a la plancha. El contraste de salado y dulce suele resaltar el sabor de la carne o pescado y el resultado final del plato resulta exquisito.
  • Ensaladas. Añadir fruta troceada a ensaladas de hortalizas frescas puede ayudar también a que no se estropee la fruta madura. Si montamos una base de lechuga, canónigos, tomate, zanahoria y pepino, podemos añadir manzana, naranja, melón y fresas, por ejemplo. También podemos usar la fruta troceada en ensaladas de pasta o arroz, a las que podemos añadir también algún vegetal fresco.
  • Guisos o sofritos. Otra de las utilidades que admite la fruta madura, aunque poco conocida, es la de hacer guisos o sofritos, de manera que realcen el sabor dulce del plato. Así por ejemplo, un sofrito básico de aceite y cebolla puede realzarse con manzana juliana; y utilizarse como base para un guiso de pollo o una salsa para pasta o arroz.