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El esqueleto del pollo: principales utilidades culinarias

La carne de pollo, además de ser una de las consumidas, registra numerosas propiedades nutricionales y permite consumirlo de la forma más variada

La carne de pollo es una de las carnes más consumidas por su elevado contenido en proteínas y un escaso contenido en grasa. Además, puede utilizarse de múltiples maneras en nuestra cocina. Así, los huesos o el esqueleto del pollo suele usarse para caldos, de hecho, el de pollo es uno de los más consumidos. Podemos preparar un caldo base con apio, cebolla, zanahoria y huesos de pollo. Hay que tener en cuenta en la elaboración de este plato que es necesario hervir los ingredientes en agua abundante y salar al gusto. Con este fin, limpiaremos bien los huesos antes de ponerlos a hervir y retirar la espuma que se genere durante la ebullición con una espumadera. El último paso es colar y caldo y disfrutar de él.

¿Qué platos puedo elaborar con el caldo como base?

  • Sopa de pollo. Una vez preparado el caldo y colado, agregamos carne de pollo, obtenida de la misma cocción, desmigada o troceada. Añadimos pasta fina y llevamos a ebullición.
  • Consomé de pollo. Calentamos el caldo base y añadimos pollo desmigado. Entre otros ingredientes también se puede agregar huevo duro troceado y picatostes.
  • Sopa de verdura juliana y pollo. Añadimos al caldo base verdura abundante cortada a daditos y la llevamos a ebullición. Podemos agregar pollo desmigado o presentar la sopa únicamente con las verduras.
  • Puré de verdura. Si queremos darle un “toque especial” al puré de calabacín o champiñones podemos hervir las verduras en el caldo de pollo. El resultado es un puré más sabroso.
  • Arroz al horno. Se trata de un plato de arroz que se prepara con restos de carne. Se elabora iniciando la cocción con un sofrito de cebolla, tomate, aceite de oliva y verduras al gusto. Después se añade un poco de carne, en general obtenida de los restos de costillas o pollo asado. Por último, se agrega el arroz y el caldo de pollo para que el plato adquiera el gusto del caldo de pollo.
  • Guiso de pollo. Preparamos un sofrito de cebolla y zanahoria. A continuación agregamos al sofrito muslitos de pollo. Una vez estén dorados añadimos el caldo de pollo para su cocción.
  • Salsa de pollo. Con los huesos de pollo podemos preparar también salsas. Si asamos los huesos de pollo con un poco de agua, y añadimos posteriormente salsa de soja y azúcar, y dejamos que se reduzca, podemos obtener una salsa de sabor muy agradable para carnes o incluso verduras.
  • Fideos japoneses. Con caldo de pollo y fideos largos podemos preparar una de las sopas tradicionales japonesas (Ramen). Habitualmente se agrega pollo troceado o incluso carne de cerdo.
  • Arroz con pollo. Con el caldo de pollo también podemos preparar un arroz o paella de pollo caldoso o cocinado de la manera más tradicional.