Estamos en facebook | Estamos en twitter
Por tu salud

Cómo aprovechar el pan duro

Este es uno de los alimentos que mejor se puede aprovechar en la cocina; no solo sirve para hacer pan rallado, sino que puede ser un ingrediente básico en la elaboración cialis price de postres y como complemento de purés sopas

El pan es un alimento básico de la dieta mediterránea que se prepara a partir de una masa de harina de cereales, agua y sal. Pero lo más importante es saber calcular la cantidad de pan que habitualmente se consume en cada hogar, para no excederse en su compra. No obstante, llegado el caso que sobre, y se vuelva duro, existen varias alternativas para aprovecharlo.

Una de las opciones que podemos practicar consiste en rallarlo, para utilizarlo después en rebozados. Se puede utilizar solo o añadir ajo y perejil, u otras especias para conseguir un rebozado más sabroso. El pan para rallar debe estar seco y duro. Por eso, antes de rallarlo, lo dejaremos reposar durante unos días. Se suelen rebozar carnes o pescados, pero podemos innovar y preparar unas bolas de queso crujientes, o daditos de foie en pan rallado para preparar un aperitivo. Así como picatostes, basta con cortar el pan duro a daditos y de saltearlos en aceite. Los picatostes se pueden usar en sopas y cremas o en ensaladas de hortalizas frescas.

Como pizzas y tostadas

Otra de las utilidades, y no tan conocida, del pan dura es su uso como base para hacer pizzas o tostadas al horno o gratinadas. Así pues, podemos preparar una tostada gratinada con pollo y champiñones salteados, una tostada con base de jamón y queso roquefort o una tostada vegetariana con espinacas y queso de cabra.

Por otro lado, con rebanaditas de pan untadas en tomate, podemos elaborar minipizzas de jamón y queso o atún y cebolla con orégano. También se puede usar el pan duro para crear un plato de tostaditas o canapés de aperitivo, en los que podemos untar quesos o patés. Incluso se pueden preparar tostadas de ajo y aceite con pan duro. Si el pan ha quedado blando podemos usar el horno, microondas o una tostadora para que adquiera mayor dureza.

La receta de la abuela

Existen también multitud de recetas tradicionales en las que se usa el pan duro. Así pues podemos usarlo en la preparación de albóndigas para que estas queden bien suaves. Las sopas son otra excelente posibilidad para el pan duro. Podemos preparar una sopa de cebolla con huevo y pan duro, una sopa de pollo y pan duro o una sopa de ajos y pan duro.

Otro de los platos típicos con pan duro son las torrijas, tan propias en carnaval. El pan duro cortado a rebanadas se reboza en huevo y aceite o mantequilla. El resultado puede consumirse tal cual, y se puede comer con quesos, mermeladas u otros dulces, así como utilizarse para obtener torrijas bañadas en leche, azúcar y canela, plato tradicional de semana santa.

¿Y en verano? Pues en verano se puede utilizar el pan de ayer para preparar un delicioso gazpacho, un plato muy apropiado por su aporte extra de verduras y hortalizas frescas a nuestra dieta.

Otro plato tradicional son las migas, cuya receta tradicional incluye una base de sofrito de verduras y chorizo. Cuando el sofrito está listo se añade el pan duro mojado en agua. Se sofríe todo junto y se cuece a fuego lento, añadiendo por último los taquitos de jamón. Pueden realizarse múltiples variedades de este plato: sólo con verduras, con patatas y pan, etc. e, incluso, puede usarse como plato principal o acompañamiento de una carne o pescado.

Por último, también podemos elaborar postres caseros con pan duro. Un ejemplo es un bizcocho casero preparado con pan duro mojado en leche y azúcar, huevos y levadura. Otra forma dulce de utilizarlo es rebozarlo en mantequilla y espolvorear con azúcar, para ser usado posteriormente como cereal de desayuno para mezclar con la leche. Asimismo es posible usar el pan duro para espesar salsas.