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¿Cocinas pasta? 10 maneras de aprovechar lo que sobra

La pasta es un ingrediente muy recurrente en ensaladas y platos para gratinar en el horno con salsa bechamel, queso y jamón york, entre otros

¡Qué tendrá la pasta que le gusta a todo el mundo! Cuántas veces escuchamos esta “cantinela” ante la insistencia de los más pequeños a comer otra vez pasta, y de los mayores cuando siempre triunfa la elección por un restaurante italiano. Sin embargo, conocemos a la perfección cuál es su composición. Se trata de una masa elaborada con harina como ingrediente principal, mezclada con agua y que puede contener también sal, huevo y otros ingredientes. En el mercado encontramos distintos tipos de pasta como los fideos finos para sopa, o gruesos para platos como la fideuá, tallarines, espaguetis, macarrones o fusili entre otros.

Cómo ahorrar energía en la cocción

Cone el fin de favorecer el máximo aprovechamiento de la pasta es importante asegurar una correcta cocción de la misma. La pasta no debe quedar ni pasada ni cruda; de manera que debe respetarse siempre el tiempo de cocción que el fabricante nos indique. A continuación se facilitan una serie de consejos para que la cocción sea lo más responsable posible:

  • Hierva la pasta con abundante agua, y si va a agregar sal a la cocción hágalo antes de incorporar la pasta al agua, para que esta adquiera el gusto salado.
  • Agregue la sal cuando el agua empiece a hervir; de esta manera no se retrasa la ebullición y se ahorrar energía.
  • Tape la olla hasta que la pasta hierva para favorecer la ebullición y destápela cuando empiece a hervir, a la vez que baja el fuego. Remueva la pasta con una cuchara de madera durante la cocción para evitar que esta se pegue y asegurar que quede suelta tras la cocción.
  • Escurra el agua con un colador y bañe la pasta en agua fría si quiere detener la cocción.

Los platos de pasta más consumidos son los espaguetis o macarrones, servidos con distintos tipos de salsas. Así pues es habitual preparar la pasta con salsa carbonara (crema de leche, huevos y bacón; cebolla y queso opcional), salsa boloñesa (sofrito de cebolla, carne picada y tomate; con especias), salsa al pesto (albahaca, piñones, aceite de oliva, ajo y queso parmesano), salsa arrabiata (aceite de oliva, tomate triturado, pimienta y ají molido) o salsa cuatro quesos o roquefort.

¿Y con la pasta que sobra?

Una de las recomendaciones principales para evitar tirar los restos de pasta no consumida es no mezclarla con la salsa hasta que no vaya a ser consumida. Se puede añadir un poquito de aceite para evitar que se pegue si no se vaa a consumir inmediatamente y guardarla después en la nevera.

De esta manera, la pasta que sobre se puede usar con otra salsa en otro momento, o en ensaladas, guisos y sopas. Así pues, si se había preparado salsa boloñesa para comer se puede aprovechar la salsa sobrante o preparar otra salsa. Para que quede más gustosa se puede añadir queso para fundir y gratinarla al horno o microondas. Preparar una bechamel ligera y añadirla a la pasta antes de gratinar puede devolverle untuosidad.

Ensalada de pasta, infinitas posibilidades

Hay multitud de ensaladas elaboradas a base de pasta, y este puede ser por tanto otro uso culinario para la pasta que ha sobrado. Se trata sobre todo de ensaladas frescas en las que se mezcla la pasta con vegetales y otros ingredientes. Así pues, podemos preparar una ensalada básica de pasta con pasta, tomate, lechuga o canónigos; una ensalada de pasta y quesos con queso gruyer, queso mozzarella, pasta, tomate fresco, olivas negras y orégano; una ensalada de pasta y jamón con pasta, huevo duro no muy cocido, jamón de york o curado y rúcula y lechuga muy troceaditas; o una ensalada de pasta, surimi y atún.

También se puede preparar una ensalada de pasta caliente, por ejemplo una ensalada en la que se mezcle pasta, tomate cherry, mozzarella y espinacas; y se saltee todo antes de servir; o una pasta salteada; por ejemplo: pasta salteada con calabacín, berenjena y cebolla juliana; pasta salteada con jamón curado y tiras de tomate y alcachofas; pasta salteada con cebolla, gambitas y calabacín o pasta salteada con tiras de pimiento rojo y amarillo, aceitunas negras y daditos de atún fresco.

También en sopas y guisos

También podemos usar la pasta sobrante para sopas. De esta manera se pueden preparar sopas con fideos, pero también con espaguetis o tallarines; e incluso con macarrones. De este modo, podemos preparar una sopa con pasta y verduras con apio, zanahoria, repollo y nabo. Se saltean las verduras en primer lugar, y después se añade agua para su cocción. Finalmente añadimos la pasta ya cocida, cortando la pasta si se trata de pasta larga como los espaguetis. Además, podemos preparar también una sopa de pasta y setas, con un sofrito de pimiento, cebolla y champiñones como base, al que luego añadiremos agua o caldo que tengamos y finalmente la pasta; que no tiene por qué trocearse.

Por último, podemos aprovechar la pasta para guisos, como un guiso con costillas y verduras al que añadimos la pasta en último momento; o unas albóndigas en salsa con pasta de acompañamiento.